Dolor de Barriga (Güata para los chilenos)

Ricardo sentía ganas de vomitar, un olor acre llenó sus fosas nasales, sentía su estómago burbujear con una sensación jabonosa en el fondo, eructó con olor a podrido y luego auyó del dolor, su ombligo se estaba abriendo, estaba pariendo una luz que se materializaba lentamente como suero de leche convirtiendose en queso, cuajandose en el aire mientras sus esfínteres se abrían y las fecas y orina corrían por sus piernas como si su fuente se hubiese roto, seres de la menos doceaba dimensión comenzaron a pasar  a traves del ombligo de Ricardo y se materializaban uno a uno lentamente dejando a lo que quedaba de hombre en ese cuerpo en una agonia terrible, cada cierto tiempo sentía que perdía el conocimiento pero era solo una ilusión, solo ganas de no estar conectado a la masa de carne que sentía como era desgarrada, ganas de no poseer una alma, pues los seres rasgaban su alma cada vez que terminaban de salir, esos trozos de alma les servían a los nuevos ciudadanos de midgard para mantenerse vibrando en la frecuencia adecuada. 

Finalmente, luego de dejar pasar a los inmateriales, el ombligo de rocardo se fué cerrando de apoco con un dolor agudo y punsante, su cabeza palpitaba y lagrimas escurrían abundantes por sus mejillas, caminó lentamente hacía la ducha, abrió la llave, se sacó los jirones de ropa que traía puestos y se dejó caer bajo el chorro helado, su monstruoso cuerpo se fué enfriando lentamente, pero la barriga le dolía y le siguió doliendo mientras dormía.

Despertó con bastante hambre, así que se dirigió al living coedor cocina y tomo la galleta y abrió el cráneo del otro Malech, se comió su cerebro y plantó una semilla en su cráneo y lo tapó, el otro Malech había desaparecido, de los etereos tampoco había rastros, y él seguía con hambre, así que se dirigió hacia el departamento de al lado.

Ya había deborado los cerebros de 4 departamentos cuando llegó la cuadrilla de Mensajeros, bajarón con cuerdas desde el techo de la estructura, rompieron las ventanas y desgargaron plomo como si de año nuevo se tratase, las paredes quedaron oradadas, los muebles en desparramados en un estado caótico, astillas y un humo y una polvareda lo tapaban todo.

Solo la voz de Ricardo se escuchaba desde las tinieblas repitiendo un discurso inteligible, súbitamente, una luz atravesó la cortina de particulas en suspensión y el grito desgarrador de Ricardo rompió el aire y penetró los oidos de los Malech que solo atinaron a recargar las armas y volver a abrir fuego a la fuente de la luz tapando los gritos con los truenos de las multiples percusiones por segundo de las poderosas ametralladoras que escupían casquillos como una cataráta de vainas calientes que comenzaron a llenar el piso.

El cuerpo físico de Ricardo no fué más, pero el portal dimensional estaba abierto, el hombre había dado a luz y era padre madre de del Ragnarok, pues así lo bautizo Ricardo antes de morir, por aquél portal entraron los Jotun, los gigantes helados translucidos de la menos doceaba dimensión.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s