venta de pomadas y cabezas de pescado.

Venga! Venga! tenemos lo nuevo, lo ultimo, una pomada que cura todos los males, desde lor molestos royitos demás hasta la jaqueca y la picasón insesante.

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Reversible

Ricardo entró al baño público sintiendo los truenos y viendo los destellos por el rabillo del ojo, abrió la puerta del servicio de mujeres en el cual dos féminas estaban preguntándose qué eran esas explosiones mientras otra estaba encerrada en el lavabo.

Derrepente y cuando la vió allí con la cara llena de estupor sintió un calor que crecía en su pecho y un pitido en los oidos, su cuerpo comenzó a incharse y su boca se abrió de par en par, su vista se nubló y sintió como sus labios se rajaban dando paso a lo de dentro, la figura que había dejado ya de ser humana se abría rápidamente como una flor para dar paso a una maraña de tentáculos babosos que atraparon a las estupefactas mujeres por el cuello, una provóside viscosa y gruesa les pentró la boca dejando una semilla en su interior, el capullo se cerro y Ricardo volvió en si.

Miró a las mujeres tiradas en suelo con convulsiones sin saber explicar como había pasado, pero sintiendo la urgencia de escapar se obligó a reflexionar en ello más adelante, vió la pequeña ventana abierta que daba al estacionamiento del galpón del mercado negro y sin dudarlo saltó y se coló por él, mientras forcejeaba para terminar de cruzar vió como entraban el flaco de pelo desordenado con sus dos smithy and weson calibre 45 apuntando a todos lados y detras de él el fornido de cara redonda y nariz plana con un arma negra gruesa como un tronco con un cargador enorme, en ese momento las mujeres se levantaron del piso y comenzaron a hincharse, el flaco descargó sus cargadorespara hacerlas retroceder pero la carne absorvía los proyectiles sin problemas, el fornido descargó plomo con un enorme estruendo, enormes casquillos comenzarón a caer uno detras del otro al suelo de ceramica blanca, las dos masas de carne hinchada retrocediero ante los impactos de la ametralladora calibre 50 con balas de expansión.

Un gemido aterrador lleno el baño destrozado por el enfrentamiento, las amorfas, gelatinosas y semidespedazadas muijeres yacían en el piso manando sangre, los hombres caminaron sobre ella sin cuidado, el fornido cargo su arma nuevamente y comenzó a dispararle a la pared, hasta hacer un forado lo suficientemente grande como para pasar, pero cuando estaban saltando por sobre los cadaveres, una docena de tentáculos los jalaron hacia abajo aprisionandolos de brazos y piernas enroscandose por todo su cuerpo, los hombres forcejeaban sin exito y bajo los tentáculos se abrió un enorme pico de loro que amenazaba con arrancarles las extremidades de un solo tarascón.

El flaco sacó entonces sus navajas, y el fornido su cuchillo de caza, y entre maldiciones lograron zafarze y eliminar la amenaza descargando todo una rasenal sobre la monstruosa y hedionda criatura.

Ricardo había logrado huir.

Saber y conocer son cosas distintas

– Que yo sepa – Dijo Ricardo – La dictadura se acabó hace tiempo, los secuestros son ilegales. – Miró a sus captores fijamente a los ojos y agragó – ¿están concientes de eso?

Los hombres rieron al unísono con arcajadas tronantes y mientras se apretaban el estómago y comentaban el desquiciado e insulso comentario a los de la cabina, Ricardo vio entonces la ventana que había estado esperando, el vehiculo se detubo enuna luz roja, estiró la mano y abrió la puerta corrediza de la van y salto como un relampago a la calle corriendo como un energumeno entre la gente y las cellejasm enpujando a los comerciantes ambulantes y sus cápsulas de vapor falsificadas, ropas robadas de las importaciones de la superficie, allí donde los hombres trabajaban como esclabos día y noche solo por tener derecho a comida y agua, los proletarios, les llamaban, un mundo debajo del mundo, un infierno  creado a partir de las cenisas de la antigua civilización, una aberración que mantenía los lujos del mundo del cielo, el Asgard le llamaban, la morada de los dueños de la tierra.

Su mente corría demaciado rápido, tanto como sus entrenadas piernas que lo mantenian a distancia de las enormes zancadas del flaco alto con el pelo desordenado, tubo suerte de entrar al mercado negro, siempre había mucha gente en esos lugares crecanos a los puertos de embarque y recepción de mercaderías, en ellos, los sanganos del sistema, los ilegales de Midgard el nivel donde vivía él y los ejecutivos ý técnicos, los seres humanos que eran necesario mantener saludables para mantener el sistema funcionando apropiadamente, se las arreglaban para escapar de la esclavitud y de los Malech, los mensajeros de Asgard, las fuerzas de seguridad de los magnates, esto en el fondo era una mera ilusión, los ilegales debían comprar su estadía y estaban siempre monitoreados por chips del tamaño de una lenteja implados en su pituitaria, imposibles de extraer sin causar la muerte del paciente, estas personas eran elegidas seegún su pool genetico para preservarlos para evitar los perjuicios de la endogamia.

Ricardo siguio corriendo y pensando en el lío que estaba metido, si los hombres eran Malech, estba perdido, lo encontrarían y lo torturarían, hasta escuchar de él lo quisiesen saber, si pertenecían a alguna de las policias privadas y estaba metido en algun embrollo con respecto a los intereses de los magnates estaba acabado de igual manera, seguía corriendo y seguía pensando y sin embargo no encontraba explicacion y sabía que tampoco tenía por que haber explicacion, su mente seguía funcionando tan rápido como sus piernas y sin embargo no encontraba ninguna salida a la cuestion, saltaba por sobre los puestos de venta clandestinos, los ilegales comenzaron a abrirle paso y luego a correr desordenadamente cuando vieron a los dos hombres con sus armas de fuego desenfundadas, en ese momento, Ricardo encontro una salida.

Una mañana igual a las demás

Ricardo se lavantó más animoso que de costumbre, aensa sonó el despertador salió de la cama de un salto y comenzó a pedalear en su bicicleta estática mientras meditaba tratando de poner su mente en blanco, las gotas de sudor comenzaron a perlarle el rostro, sin embargo no se setía cansado, terminó la hora diaria de ejercicios matinales empapado por completo y extramente feliz.

Fué a la cocina llenó un vaso con agua de la cañería y bebio hasta saciarse, luego tomo sus vitaminas y encendió el calefont, despues de una hora salió de entre una nube de vapor completamente vestido afeitado y perfumado, salió de su pequeño departamento con la maletita de cuero azúl y se encerró en el ascensor que bajó lentamente hasta el piso 1.

Salió de su edificio y se encaminó hacia la oficina,  había caminado una cuadra cuando se le hacercaron deo hombres con ternos grises, uno de pelo corto bien afeitado y otro de pelo desordenadoy muy negro con barba abundante, flaco y alto, a diferencia del otro maciso y de faccione redondas y nariz gruesa y plana, le pidieron que se detubiera para hacerle unas preguntas.

– Estoy en mi horario para llegar al trabajo, busquenme en otro momento, ahora no puedo atenderlos, lo siento. – estaba diciendo Ricardo cuando uno de los hombres lo golpeó en el estomago, no supo decir cual, pero el más pequeño y fornido se lo hecho al hombro sin esfuerzo, una cmioneta se estacionó delante de ellos, abrió la puerta los tragó y desapareció del lugar.

Ricardo no dijo nada, estaba en completo silencio esperando que los raptores dijiesen algo que le permitiera entender qué estaba pasando en su vida para que unos extraños lo agarrasen en medio de la calle lo subieran a una camioneta y lo llevasen quien sabe donde.

– ¿Sabes por que no te vendamos los ojos? – le pregunto el flaco – Por que no vas a volver a ver la luz del día – contestó el mismo su pregunta.

A ricardo le crujió el estomago, tragó saliba y empesó a pensar rápidamente como salir de ese embrollo, lo primero que se le ocurrió fué analizar la situación, en la cmioneta habían cuatro personas, el conductor al cual solo le veía la nuca, el copiloto que había abierto la puerta y al cual tampoco había podido distinguir, el maziso que portaba una luger en la cartuchera derecha y un cuchillo de caza en la derecha así como un rebolver en la canilla, el flaco llevava enima cuatrio navajas bien escondidas entre las ropas, de esas que usan los barberos para razurar que se abren como una mariposa, y dos smitty and weson calibre 45 con 15 tiros cada una mas media docena de cartucho repartidos por ls piernas.

Los dos hmbres estaban sentados frente a él, ni siquiera se habían molestado en amarrarlo y parecin muy relajados, como si secuetrar personas fuera cosa de todos los días y él fuese una presa fácil, por lo tanto, se dijo,  solo debía esperar un momento de ditracción para hacer su movimiento.

Cabeza de pescado podrida.

Era una cabeza de pescado podrida, una cosa plomiza con ojos redondos y vidriosos, las agallas coloradas como hilachas de un vestido de burdel de mala muerte le hacen los encajes para que baile con los gatos y con los ratones, que como si fuese la más bonita de la fiesta se la pelean por la perfumada avenida, allí donde las coles se ablandan con el calor y las fruta fermenta en una abundancia abrumadora, un festin de sobras que las alimañas convierten en un evento de gala donde los hombres no tienen cabida ni lugar pues son muy altos y muy limpios y muy delicados para jugar.

La traicion del inconciente

Ricardo caminaba con un sonrisa de satisfacción, de esas que uno ve en los rostros de los niños pequeños que han hecho una maldad y han salido incolumes, estaba orgulloso del royo inverosimil que había logrado desarrollar en tan poco tiempo, miró el reloj de pulsera que llevaba y se dió cuenta que solo tenía dos minutos para llegar a su cubiculo, apretó el paso y se olvidó de la mujer confiendo en que la burda historia la desanimara por completo.

Entró a su cubiculo en el segundo exacto que el reloj marcaba las 13:00, sacó la maquina de la suspensión y comezó a incrustar los dedos en el teclado de forma obsesiva estaba feliz, el sonido de las teclas hundiendose generaba un sonido rítmmico y constante que le servía de mantra, las ondas sonoras golpeaban su timpano y actibaban su cloquea llevandole esos simples impulsos eléctricos que se convertían finalmente en ideas dentro de su craneo y le permitían estar en su cubiculo y no estar al mismo tiempo, trabajar era un asunto que Ricardo se tomaba seriamente y seriamente lo disfrutaba.

El relój marcó las 17:00pm, Ricardo dejó de teclear, y apagó su máquina, era un armatoste metálico lleno de tubos por donde circulaba vapor, el cual movía una pequeña turbina que le daba energía al panel positrónico en el cual los oficinistas almacenaban y procesaban la información, su intefaz eran el teclado DVORAK y una pantalla de ondas psicocerebrales de media distancia, todo hecho de acero inoxidable el cual un staff de manetnimiento mantenia siempre brillante.

Se paró en la entrada de su cubículo y esperó que los otros se lebantasen de sus asientos y comenzaran a contarse sus planes para la tarde, ignoró todos y cada uno de los comentarios, todas y cada una de las intenciones, todas y cada una de las voluntades de los seres que lo rodaban.

Dio 14 pasos hacia la salida y subitamente se encontró con ella que lo estaba esperando, Ricardo se hizo a un lado para esquivarla y siguió caminando, la mujer caminó detras de él como si la fueran arrastrando con una cuerda o como si estubisen jugando al monito mayor, Ricardo comenzó a preocuparse pero penso que si la ignoraba ella terminaría por olvidarse del asunto.

Salió de la oficina y decidió caminar por el bandejón central de avenida que lo llevaba a su departamento para disfrutar de la primevera, caminó lentamente respirando el aire fragante escuchando el crujir de las ojas secas bajo sus pies, se sentó en un banco de fierro forjado y madera y miró al horizonte.

– Por que me ignoras – Dijo la mujer.

– Yo te hice un fabor, y tu me lo devolviste, no tenemos nada que hablar – dijo él.

– Yo me abrí contigo – respondió la mujer hacercandose a él colocando la barbilla a la altura del hombro de ricardo – y tu me cuentas esa interesante historia, ¿eres escritor acaso y estas probando si esa idea funciona? me pareció de lo más interesante quiero escuchar más.

– Vamos a mi departamento – Dijo Ricardo y te contaré todo lo quieres saber.

El living estaba a media luz, música de puzzini llenaba el aire tibio, la mujer estaba de pié desnuda mirando a la ventana, Ricardo estaba detras de ella sin la camisa, él levantó su mano y toco suavemente su hombro con un dedo, ella se estremeció, movió la larga cabellera y dejó al descuierto la nuca de la mujer, acerco su boca lentamente y esta se abrió más de lo humanamente posible, un par de tentáculos abrazaron el cuello de la fémina asfixiandola hastahacerla desmallar, mientras unas ventosas se pegaban a la medula espinal y otras probósides comezaban a hurgar en el cordón nervioso para abrirse paso hacia su objetivo.

Dream Theater 2

Un hombre entra con un amigo a un pequeño y antiguo departamento, de aquellos con gruesas paredes de concreto pintadas color crema y puertas con marcos metálicos, en él viven dos amigas que están sentadas a una mesa rectangular alargada con un mantel plastico, una de ellas tiene el pelo muy negro y la otra castaño rojizo, los hombres llegan, saludan y se sientan, pero no hablan absolutamente nada entre ellos.

Una de las amigas trae comida, unos tallarines con difrentes tipos de salsa encima, algunas a base de queso otras de palta y otras de crema, ellas empiezan a comer sin decir nada, luego llegán dos amigos de ellas con botellas de alcohol, wiskey, ron y Vodka.

Las mujeres son muy amables con los recien llegados y con uno de los amigos que llegaron primero, el que tiene pelo largo, pero al otro lo ignoran por completo, todos lo ignoran por completo.

Él decide tomarse unos vasos pequeños de wiskey para entrar en onda para ver si se relaja y se atreve a hablar, pero ese no es el problema, es que nadie quiere hablar con él. 

La reunión ha terminado, los otros amigos se van ellas se retiran y dejan a los dos amigos que llegaron primero solos en el living comedor sentados frente a la mesa rectangular con mantel plastico.

Notan que el mantel plastico está rayado así como las paredes y la puerta algunos dibujos mal hechos pero sobre todo letras y frases inconexas sin mucho sentido, saludos que pretenden ser recuerdos amigables de otras reuniones de camaradas.

El ignorado saca su lapiz para escribir algo, pues desea hacerle saber a una de las amigas lo que siente por ella, sin embargo es conciente de la indeferencia y se arrepiente, salen del departamento y se encuentra solo, ya es de día, la pared le ha recordado el placer que le proboca dibujar en formatos grandes y se va practicando los trazos enormes de las alas de un angel.