Charla: 6to Encuentro de Ficción Y Fantasía.

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Gracias a todos los que nos acompañaron en la Charla de Ciencia Ficción y Fantasía del Centro Cultural de las Condes. Los que se la perdieron, pueden ver un extracto aquí.

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Mocha

El brujo y el aprendiz bajan de la balsa de cuero de foca, chapotean en el agua, sus pies se hunden en la arena, la arrastran hasta la mitad de la playa. El sol se precipita lentamente hacia horizonte, aún es un disco amarillo que forma arreboles en los girones que avanzan perezosos en lontananza, el olor a agua salada y el viento marino le revuelven los cabellos azabaches al chico.
A la izquierda, hacia el sur, hay una montaña de rocas partidas, un altar que ha sido destruido hace poco, Melián lo mira con aprensión mientras recoge ramas secas para hacer una fogata y cocinar los peces que han capturado durante la navegación. Sabe que ahí es donde se dirige con su maestro, que es en ese lugar donde enfrentará su prueba final. El crepitar del fuego y el cadencioso romper del oleaje envuelven a los hombres sentados en la arena, el camino de los cielos fulgura con alba luz mientras avanza la noche, la luna aún no despunta y los peces ya se han convertido en nada más que espinas dorsales y cabezas de ojos vacíos que se carbonizan entre las brasas.
—Este es el destino de las almas de los “reches”, los verdaderos hombres, aquellos que no se dedican a la guerra ni a las artes curativas, es aquí donde debes morir para nacer de nuevo como un neguepin, un maestro de la palabra. —Le dice Curiman a su discípulo que lo mira nervioso.
—¿Por qué no soy capaz de verlas?
—Porque no has muerto, necesitas morir para poder ganar la visión del otro mundo.
—¿De verdad tengo que morir aquí, no era suficiente que las Tempulkalwes me trajeran después de morir en el continente?
—Si eso hubiese sucedido no podrías volver a tu cuerpo. Hay una razón por la cual los Machis venían a aprender a esta isla, y también una razón por la cual Kai Kai Vilú, la gran serpiente se manifestó en esta isla precisamente. Existen puntos en la tierra en los cuales se unen los diferentes universos, conviven con mayor intensidad. El machi despierta luego de su paso por el mundo de los espíritus en donde aprende a ver lo invisible y a preguntarle a los Negen por el conocimiento que necesita para sanar a su pueblo. Los seleccionados venían aquí a caminar en el otro lado, a buscar la sabiduría y la conexión con el gran espíritu y con los Negen; los espíritus guardianes.
El viejo se incorpora y se saca el chaleco de cuero de huemul, de uno de sus cinturones extrae una calabaza tapada con cera de abejas, la abre y se la pasa a Melián quién bebe todo el contenido y luego queda mirando fijamente la pira.
—Durante la época de los primeros hombres, antes de que, Pu Am le encargase el cuidado del mundo a los seres humanos. —Comenzó viejo brujo Curimán —. Antu Pillán, el sol y Pire Pillán, quién está encerrado en el volcán Lanin, lucharon en cielo; en su enojo lanzaron a sus propios hijos a la tierra pisoteándolos y enterándolos destrozados en lo profundo de la corteza terrestre. Pu Am, el gran espíritu, compadeciéndose del llanto de las estrellas por sus hijos, juntó algunos de los trozos y formó con ellos una enorme serpiente; la cabeza del hijo de Antu formó el extremo llamado Tren Tren y la del hijo de Pire Pillan el extremo llamado Kai Kai, asegurando de esa manera el equilibrio entre el agua y la tierra en el mundo. Un día sin embargo, las serpientes entraron en disputa y así como sus padres lucharon por el amor de Kuyen, ellos lucharon por poseer esta zona del planeta. Kai Kai subía las el nivel de las aguas y Tren Tren elevaba las montañas. Los lituches, los primeros hombres corrían despavoridos en pos de las cimas de los montes. Los que no eran lo suficientemente rápidos para llegar a ellas, eran convertidos en peces, rocas o sumpalwes. Solo la intervención de los Ilochefes y la aparición de la Pillantoki pusieron fin al ataque vicioso de Kai Kai. Más tarde la gran serpiente despertó nuevamente y lanzó sus hordas de no muertos sobre las tribus del país del mar. Tus padres lucharon valerosamente por sus vidas y sin embargo perecieron. Hoy Melián; estás a punto de completar el primer paso en tu instrucción. Para poder vengar a tu clan, primero debes morir.
El brujo chasquea los dedos y el joven cae hacia atrás sin vida. Melián se levanta y ve su cuerpo recostado en la arena, mira Curimán y este le sonríe indicándole la montaña de rocas partidas. En la playa, enormes ballenas jorobadas varan y abren sus bocas para dejar que las almas de los muertos avancen por la costa y se pierdan en el bosque, entre ellos van muchos ancianos, algunos jóvenes y otros niños, todos se ven felices y corren etéreos por la isla en busca de sus familiares que los reciben cantando con júbilo. Fuegos fatuos arden azules y fríos en la noche y Melián camina sin dejar huellas hacia la otrora pirámide de los sacrificios. Sus padres, hermanos, primos, tíos y abuelos lo llaman desde el bosque, el joven se siente tentado de internarse en él y olvidarse de su misión, quiere ir y fundirse en el calor de los brazos de su madre, dejar de ser un huérfano, un niño despreciado, un paria, un abandonado. Recuerda entonces a Kutralpangui, el puma que ha decidido cuidar después de haber matado a su madre en las planicies del valle central, durante su rito de iniciación. Piensa en los parajes llenos de árboles y ríos del país del mar y lo vacíos que estaban sin su familia; él era el último vástago de su madre y toda su estirpe terminaría con él si decide desviarse del camino.
Melián sube los escalones tallados en piedra y entra por una grieta que se abre en uno de los costados de la mole derruida, dentro las paredes titilan con un verde oscuro que semeja el cielo nocturno, baja entre coscorrones de roca desgarrada hasta donde el agua de mar forma una laguna salada, en su centro se erige un laurel joven y en flor, en cuyo tronco se enrosca una culebra blanca y brillante. El aprendiz de brujo nada hasta quedar a solo un metro del árbol, flotando cerca de él, quedando bajo su abundante follaje. Se impulsa con habilidad y se cuelga de una de las ramas y, cuando está a punto de alcanzar con sus dedos una de las carnosas y blancas flores, la cabeza del ofidio sale de entre las hojas y abre sus fauces.
—¿Con que el brujo te ha dicho que bebas del néctar de las flores de este canelo? —Le habla la serpiente.
—En efecto, el brujo me ha dicho que para cumplir mi destino y ganar mi verdadero nombre, he de beber del néctar de las flores de este canelo, pues este es el árbol del conocimiento.
—¿Te ha dicho el viejo putrefacto, que si bebes del néctar de este canelo, ciertamente morirás?
—Morir es el destino de todos los hombres.
—Ciertamente todos los hombres mueren, pero todos vienen a esta isla y encuentran nueva vida antes de reunirse con Pu Am, el gran espíritu. Pero si tocas este árbol y bebes del néctar de sus flores, será tu alma la que muera y sea condenada a la Minchenmapu, la tierra de los espíritus en desequilibrio. Si bebes de ese néctar, serás ciertamente condenado vagar como un Wekufe, un demonio sin forma. Y de ese infierno pequeño Melián, no hay escape.
—Sabes perfectamente que no moriré—, Responde el joven arrancando la flor de cuajo. —Sino que mis ojos serán abiertos, y seré como los grandes espíritus que conocen los caminos del mundo de los vivos y del mundo de los espíritus, y veré las almas de mis parientes incluso mientras esté despierto.
Acto seguido se acerca la flor a la boca, entonces la serpiente se abalanza sobre él y le mordió la mano, enterrándole profundamente los huecos colmillos en la carne. Melián puede ver como el veneno se esparce por su cuerpo, petrificando cada una de sus falanges, cada uno de sus músculos. Se apresura a flectar el codo y beber el néctar de la flor, pero apenas el dulce líquido ha tocado su garganta, el joven cae de la rama; inconsciente, aterido y trémulo, hundiéndose en el lago salado. Su cuerpo llega al fondo suavemente, y su rostro se entierra en la arena que lo succiona, actuando como una membrana, o como una piel, que lo deja pasar por sus poros hacia el interior de un cuerpo etéreo, el cuerpo del gran espíritu. Melián se levanta y puede ver su cuerpo en posición fetal, aferrándose a la vida, él ya no está ahí, y se siente liviano, está parado sobre el mar, a su alrededor solo hay horizonte, una línea morada que se difumina hacia arriba y hacia abajo, formando una bóveda surcada por nubes rojizas, cuando mira hacia abajo puede ver que sus pies están sobre otros pies, lo que está debajo de él parece su reflejo pero no lo es, el mundo gira, queda frente a frente con lo que lo sostenía, es él, pero sus ojos reflejan el brillo de los ojos de la culebra mientras abre sus mandíbulas.
—Meliántu, cuatro soles, hijo de Mailen, hija de Ailin, hija de Suyai, hija de Lihuén, hija de Yankiray la que yació con un hombre convertido en roca por Ten Ten y devuelto a su forma humana cuando bajaron las aguas elevadas por Kai kai; pequeñajo deforme y torpe, despreciado por todos, nada más que un inútil, tú debes ser hijo del Trauco y no de tu padre. ¿Dónde podrías llegar tú?, si no eres más que un huérfano, sin Lof, sin linaje, no eres más que un ermitaño, no eres mejor que un Kofkeche inmundo y barbudo. ¿Quién te va a escuchar a ti?. Puedes engañar al viejo siendo servil, someterte a sus torturas y creer sus mentiras, pero en el fondo, pequeño Melián, yo sé que eres un fracasado. Y si yo lo sé, eso quiere decir que tú lo sabes. Y por lo tanto ha llegado tu hora de morir.
—No—, Se responde el niño a sí mismo.
El doble de ojos de víbora termina su soliloquio ponzoñoso con lágrimas en los ojos, ha sacado lo peor del jovencito y se lo ha escupido al rostro. Al no obtener una respuesta emocional se ofusca y se lanza sobre su interlocutor. El joven se mueve a un lado y toma la muñeca de su agresor, la dobla, pone la otra mano sobre la nuca de su doble y lo precipita al suelo boca abajo. Se sienta sobre él y le habla al oído, no son palabras sino intenciones que se transforman en los sonidos correctos sin que él sepa interpretarlos, entiende que ese es el conocimiento que le ha otorgado en néctar de la flor. Las palabras hacen tiritar y sudar frío a su gemelo que se retuerce con fuerza, hasta que de la boca de su doble sale reptando el ofidio blanco.
Más tarde despierta tiritando de frío. Está acurrucado dentro de una canasta de mimbre, por cuyo tejido se filtra el aire helado que punza su piel, en la cesta hay cuerdas vegetales, cántaros con agua y algunos atados de hierbas y leña seca. En el centro cuelga una cazuela enorme de greda en la cual arde un fuego, sobre ella hay una especie de toldo alto, el olor particular de la grasa le indica que probablemente se trate de piel de ballena, todo está rodeado de azul y un blanco húmedo. Curimán le sonríe y lo insta a ponerse de pie, Melián se da cuenta que están flotando a muchos metros sobre el mar, la canasta está amarrada a un globo de aire caliente hecho con la piel de una ballena. A lo lejos puede ver la cordillera de los Andes, blanca e imponente, al otro extremo solo hay una costura azul entre el cielo y el mar. Sus ojos ven movimiento dentro de los volcanes y sobre estos, pequeñas manchas que se mueven bajo el mar y entre los bosques a lo lejos.
—¿Por qué estamos aquí?— Pregunta.
—Porque acabas de resucitar—, Responde el viejo— ahora puedes ves los dos mundos de manera superpuesta, si hubieses despertado abajo, probablemente te hubieses vuelto loco, es necesario que recibas poco a poco los estímulos, para que tus mente se acostumbre al nuevo flujo de información.
—La culebra dijo que moriría.
—Y lo hiciste, su veneno te trajo de vuelta. Le gustó tu determinación así que también te ha concedido una vida larga; para que puedas aprovechar el conocimiento que has adquirido y el que estás a punto de alcanzar. Este es solo el comienzo de tu viaje. Pequeño Newen.

Entrevista respecto al Martillo de Pillán.

1º.-Que motiva a un diseñador a ser escritor?.

Creo que siempre he sido un escritor, la necesidad de contar historias me ha acompañado desde que tengo memoria, y es justamente eso lo que me llevó a estudiar diseño gráfico, pues pensaba que aquí encontraría las herramientas que me faltaban para narrar. Mi experiencia trabajando como coguionista sin embargo me ayudó mucho más. Por mucho tiempo me empeñe en escribir poesía, pero estaba claro que los relatos se me daban mucho mejor. Por mucho tiempo estuve jugando con cuentos cortos y novelas gráficas, desarrollando personajes y civilizaciones, hasta que decidí ponerme serio y concretar. Después de varios intentos fallidos, y gracias a la investigación, pude darle cuerpo a mi primera novela, con la cual me siento conforme.

2º. El martillo del Pillán..¿como lo califica?..¿Una fantasía épica?...Una historia del pueblo mapuche..¿porque?..

El Martillo de Pillán es sin duda una fantasía épica, es una historia ficticia con personajes ficticios, sin embargo todo el contexto geográfico de la novela es real, la flora y la fauna nativa, los paisajes y los ríos son los mismos que podemos encontrar hoy en la Araucanía. Los seres y los elementos sobrenaturales, culturales y políticos (a excepción de contadas excepciones) son todos extraídos de la cosmovisión de la cultura mapuche precolombina, la cual consideraba el mundo de los espíritus directamente relacionado con el mundo de los humanos. La idea de esta novela no es reconstruir o re narrar la historia del pueblo mapuche, sino generar una leyenda, generar una imagen nueva de nuestros antepasados en el imaginario colectivo del Chile actual.

3º.- Por favor necesito un breve resumen de lo que usted pretende al escribri este libro.

A mi entender, la identidad de un pueblo, no es algo que haya que salir a buscar como quien sale a pescar pejerreyes, sino por el contrario, la identidad es un ente dinámico sobre el cual uno puede trabajar y definir en función de la imagen que queremos proyectar de nosotros mismos. Bajo esta premisa mi intención, bastante ambiciosa tal vez, no es otra que generar una nueva identidad para nuestro país. La idea es cambiar la visión de lo que somos a partir del conocimiento positivista de lo que fuimos, la idea es imprimir fuerza a nuestro pueblo a un nivel subconsciente, donde las nuevas generaciones se sientan orgullosas de ser chilenas y de su herencia cultural mestiza, adquiriendo la fuerza y el espíritu de lucha de nuestros pueblos originarios, entendiendo que ellos eran más que guerreros fieros, sino también gente de una riqueza cultural admirable.
Es por esto que no hice a Lientaro luchando contra españoles, no me interesaba contraponer las dos culturas que son los pilares de nuestra etnia, sino balancear el poco y prejuiciado conocimiento que se tiene de una de ellas.

4º.-los nombres y lugares que figuran en el libro..¿son reales o ficticios?..o cuanto tienen de la historia nuestra?.

Toda la toponimia de la superficie es completamente real, los nombres de los lugares sagrados y las divisiones políticas también tienen base histórica, todos los nombres de los personajes son mapuches y todas las estructuras sociales obedecen a la sociología precolombina, los seres sobrenaturales y las zonas sobrenaturales de mundo también obedecen a la cosmovisión mapuche. La aventura de nuestro héroe se sitúa en un mundo mapuche que incluye tanto su realidad física, social y política como su cosmovisión.

5º.- Sabemos que tiene mucho de ficción, pero ¿cuanto tiene de real?...Cree usted que es un libro para aprender sobre nuestra historia.

Puse mucho cuidado durante mi investigación preliminar para poder describir fielmente la geografía, la flora, la fauna, y los nombres reales de las zonas por donde transita Lientaro. Consultas a libros de antropología mapuche me ayudaron a reconstruir la cosmovisión del pueblo mapuche, tomar elementos mitológicos y estructurar el mundo espiritual donde transcurre la novela. Y una exhaustiva lectura de textos como la Araucana y el Cautiverio Feliz, mirados con ojo crítico, para extraer lo genuinamente mapuche y dejar de lado las adquisiciones españolas; me permitieron describir las costumbres de los hombres y mujeres de la época, los vestidos, las comidas, las fiestas, los juegos, las relaciones entre hombres y mujeres, entre jóvenes y ancianos, su relación con la tierra, los cultivos y el comercio. En consecuencia, creo que esta novela nos entrega una radiografía certera de lo que eran los mapuches antes de la llegada de los españoles, pero no desde un punto de vista occidental, técnico y objetivo, donde hay una clara diferencia entre la fantasía y la realidad, entre lo espiritual y lo mundano. Sino desde una perspectiva mapuche precolombina, donde los mundos están yuxtapuestos y la magia y los dioses y los espíritus afectan la cotidianidad. Así como la Araucana es un relato épico relatado desde el punto de vista español, El Martillo de Pillán lo es desde el punto de vista mapuche. Creo que este libro es sin duda un elemnto útil para aprender de donde venimos como Chilenos.